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Electrociclo, publicidad de la época.

EL ELECTROCICLO: El vehículo eléctrico.

El Electrociclo nace en la posguerra española, en 1940, debido a la aparición de nuevas fuentes de energía, como el gasógeno o la electricidad, como causa de la falta de combustible. Este descubrimiento da un impulso al sector de la automoción con la aparición de pequeños vehículos eléctricos, como Los ICM, Camilo o el Electrociclo. Electrociclo, publicidad de la época. La primera empresa que aparece para la fabricación de vehículos eléctricos es Norma Electromotor S.L., fundada en Éibar, Guipúzcoa. Al poco fue renombrada como Electrociclos S.A. que, unida de la mano de Orbea y Cia S.C., comienza a dar sus primeros pasos.
PRIMER MODELO ORBEA
Tras llegar a un acuerdo, la empresa de Orbea produce el primer modelo de moto eléctrica y dos triciclos con caja delantera. Según registros de la época, estos vehículos eléctricos, eran distribuidos por Electro Wikal S.A, una empresa que también construyó sus propios vehículos eléctricos. Estos primeros pasos no dieron grandes resultados ya que, por diversos problemas en la tracción, estos modelos Orbea se suministrarían, finalmente, con motores auxiliares de explosión de las marcas Iresa y Mosquito.
MODELO ELECTRICICLO S.A.
Electriciclos S.A., a principio de los años 59, desarrollaría una gama de modelos eléctricos. Según la publicidad de la época, estaba previsto el lanzamiento de un turismo eléctrico que contaba con un gran apoyo, pero del que no consta ninguna imagen. Posiblemente, sería solo un prototipo o un modelo con muy pocas unidades. Finalmente, tras esta experiencia, la empresa decidió dedicarse bajo la marca Super-Ego a la fabricación de máquinas, herramientas y piezas para el sector del motor. Los resultados del vehículo eléctrico no fueron muy favorables en la época, pero es una curiosidad que no muchos conocen y queríamos compartir!
Thomas Stevens

Thomas Stevens: El Willy Fog de las bicicletas.

El pionero Thomas Stevens fue el primer hombre en dar la vuelta al mundo en bicicleta. Utilizó una penny-farthing con una gran rueda delantera y su aventura duró dos años, desde 1884 a 1886.
Thomas Stevens

Thomas Stevens.

Thomas Stevens, natural de Reino Unido, se mudó a los 17 años con su familia a San Francisco, donde descubrió su amor por el mundo del pedaleo. En esta ciudad, en 1884, se compraría la que sería su compañera durante esta gran aventura. Stevens y su Columbia Started de 50 pulgadas iniciaban lo que sería un hito histórico, sin saberlo. Los planes del joven no iban más allá de recorrer el país, desde Sacramento al Este, en un principio.
COMIENZA LA AVENTURA
Con equipaje en mano, si se le puede llamar así, ya que solo había escogido lo básico y necesario para su viaje: calcetines, camisa de repuesto, saco de dormir, impermeable y un revolver de bolsillo, consiguió llegar, después de seis mil kilómetros, a Boston. En este trayecto de seis mil kilómetros fue recibido en diferentes lugares por clubs ciclistas locales, que se iban haciendo eco de la hazaña del joven.
Parecía Julio Verne, contando sus propios relatos maravillosos, o como un Sinbad el Marino contemporáneo - Thomas Wentworth Higginson, al escuchar a Stevens hablar en el Club Ciclista de Massachusetts.
Stevens pasó el invierno en New York, trabajando como dibujante para la revista Outing con dibujos de su viaje de 103 días por el país. Desde la revista fue trasladado a Liverpool, donde sus ansias volvieron a brotar y comenzó su investigación para recorrer Europa y Asia.
Dibujos del propio Thomas Stevens de su viaje por el mundo.

Dibujos del propio Thomas Stevens de su viaje por el mundo.

 
EUROPA
Ayudado por un interprete de la embajada china, sus ilusiones menguaron, pero el viaje a Europa no se lo iba a quitar nadie. Recorrió Reino Unido, dejando atrás incluso el lugar donde había nacido, para tomar un ferry que le llevaría hasta Francia. Continuó por Alemania, Austria, Hungría, Eslovenia, Serbia, Bulgaria y Turquía. Mientras Thomas Stevens recorría la mitad del mundo, la otra mitad estaba oyendo hablar de su aventura. Cuando llegó a Constantinopla ya le estaban esperando con recambios para su biciclo. Tras unos días de descanso, su viaje continuó a través de AnatoliaArmeniaKurdistánIrak e Irán.
ASIA
Como ya sabía de antemano, el paso hacia Asia sería complicado, pero el joven ciclista no se iba a rendir. Después de haberle sido denegado el permiso para viajar a través de Siberia, intentó partir por Afganistán, del que fue expulsado por las autoridades. Cambió su ruta de nuevo y volvió a Constantinopla para coger un barco que le llevase hasta la India. Recorrió la India al completo, dejando constancia de lo maravillosa que era la Grand Trunk Road (una carretera milenaria que cruza la India) para pedalear. De Calcuta viajó en barco a Hong-Kong. Desde Hong-Kong pedaleó hasta el este de China, lo cual le resultó muy dificultoso debido al idioma. Y ya en la costa tomó otro barco que lo llevaría a Japón, un país que le enamoró, donde acabó su aventura. Exactamente el 17 de diciembre 1886, en Yokohama. Después de nada más que 21.700 kilómetros, en enero de 1887, vuelve en barco a San Francisco.
Thomas Stevens, vuelta al mundo en bicicleta.

Recorrido de Thomas Stevens en su vuelta al mundo.

Años después, escribió un libro de dos volúmenes de su experiencia recorriendo el mundo en su biciclo, La vuelta al mundo en una bicicleta, pero actualmente solo está disponible en inglés. La bicicleta de Stevens fue conservada, por La Pope Company, hasta la Segunda Guerra Mundial. Después es donada a una unidad de desecho para apoyar el esfuerzo de guerra. He aquí la historia del pionero que se lanzó a dar la primera vuelta al mundo en bicicleta. ¿Sabéis quién fue el segundo? no tuvo tanta suerte!  
Restaurar una bicicleta antigua.

¿Cómo restaurar una bicicleta antigua?

Para restaurar una bicicleta antigua debemos: 1. Valorar el estado de nuestra bicicleta clásica y de sus elementos. 2. Desmontar nuestra bicicleta antigua. 3. Eliminar de nuestra bicicleta oxidada este gran enemigo. 4. Pintar nuestra bicicleta antigua. 5. Reponer piezas y montar nuestra bicicleta. 
VALORAR EL ESTADO DE NUESTRA BICICLETA ANTIGUA
Lo primero que tenemos que hacer para restaurar una bicicleta antigua es valorar el estado de cada una de las piezas que la componen y, sobre todo, de aquellos elementos que más sufren con el paso de los años: ruedas, frenos, pedales, cadenas o sillín. También es un buen momento para investigar sobre el modelo de la bicicleta clásica que vamos a restaurar ya que tendremos que reponer piezas y es muy importante, para encontrarlas con facilidad, tener claro la compatibilidad de estas con las originales.
Restaurar una bicicleta antigua.

Bicicleta antigua sin restaurar.

DESMONTAR NUESTRA BICICLETA ANTIGUA
El siguiente paso es desmontar todos los elementos que queremos sustituir de nuestra bicicleta retro. Es muy recomendable desmontar al completo porque seguramente tenga óxido en partes que no vemos a simple vista. ¡Consejo! Es muy útil sacar fotos antes de desmontar nuestra bicicleta clásica por si nos perdemos en algún momento a la hora de recomponerla. También debemos guardar los tornillos en bolsitas para que no se pierdan.
ELIMINAR EL ÓXIDO DE NUESTRA BICICLETA ANTIGUA
Aquí llega el paso más tedioso, la eliminación del óxido, que es el gran enemigo para el acero con el paso del tiempo. Hay muchos remedios caseros y formas de intentar eliminarlo, unos con más éxito y otros con menos, aquí os dejaremos los que, a base de prueba y error, mejor nos han funcionado. ⦁ Si no quieres gastarte un dineral en cromar y, quieres mantener ese estilo que da el paso del tiempo, el vinagre es tu primera opción, por su accesibilidad y comodidad. Debes sumergir las piezas en un barreño con vinagre un par de días. Al sacarlas el aspecto es el mismo pero, al cepillarla bajo el grifo, el óxido se desprende fácilmente. ⦁ Si con esto no es suficiente, el siguiente nivel sería el ácido oxálico. Una o dos cucharaditas por litro de agua y baños de 24-48h. Las piezas no quedan perfectas, pero mejoran sustancialmente su aspecto. ⦁ Finalmente, las lijas serán tu mayor aliado. Lijar suavemente hasta que el óxido desaparezca. Ojo, hay que tener cuidado con este método porque tiene el peligro de que se ralle la superficie y haya que pulir después de eliminar el óxido.
Restaurar una bicicleta antigua.

Bicicleta antigua en proceso de restauración.

PINTAR NUESTRA BICICLETA ANTIGUA
Ahora toca pintar nuestra bicicleta clásica. Si la pintura está en buen estado podemos eliminar el óxido de forma local y después retocar la pintura con un spray que sea lo más parecido al original. En cambio, si el óxido está muy extendido no quedará otra que pintar. Primero, hay que eliminar la pintura original, que suele estar muy incrustada, por lo que podemos ayudarnos de un decapante y posteriormente de una lija. Una vez eliminada la pintura y el óxido limpiamos y ya podremos aplicar una capa imprimación, una de pintura y una de barniz. Preferiblemente en spray para que tenga un mejor acabado sin brochazos. Personalmente, trataría de emular el color original para mantener su esencia al 100%, pero esto ya es un tema de gustos.
Restaurar una bicicleta antigua.

Bicicleta antigua en proceso de restauración.

REPONER PIEZAS Y MONTAR NUESTRA BICICLETA ANTIGUA
Por último, llega la hora de volver a montar nuestra bicicleta clásica. Caja de herramientas en mano, pieza a pieza iremos montando todos los elementos. Si es necesario también tendremos que comprar las piezas y/o accesorios que no hayamos podido reparar, aquí en CicloClasica podréis encontrar una gran variedad de recambios originales.
Restaurar una bicicleta antigua.

Bicicleta antigua restaurada.

 
Velocípedo Bone Shaker de Pierre Lallemant.

¿Quién inventó la bicicleta?

¿Quién inventó la bicicleta? Karl von Drais, Michaux, Kirkpatrick MacMillan, Pierre Lallement, James Starley, J.K. Starley, Isaac R. Johnson, Thomas McCall y John Dunlop son algunos de los grandes nombres de la historia de la bicicleta.
Retrato de los grandes nombres de la invención de la bicicleta.

Retrato de los grandes nombres de la invención de la bicicleta.

 
1817
Por orden cronológico, en 1817, Karl von Drais crea el primer prototipo. El pionero Karl von Drais bautiza este velocípedo como "laufmaschine" (máquina corredora), pero la prensa la apoda como Draisine, palabra que hasta día de hoy define a la antecesora de la bicicleta. El velocípedo estaba construido en madera y tenía que empujarse con los pies del que la manejaba. Según registros históricos, el invento de Karl von Drais, fue descrita como un artefacto parecido a la bicicleta, pero sin pedales.
Bicicleta Draisine de Karl von Drais

Bicicleta Draisine de Karl von Drais.

1839
En 1839, Kirkpatrick MacMillan, implantó una importante mejora en el velocípedo de Karl von Drais, dotándolo de pedales que conseguían que la llanta trasera se moviese. A pesar de ser un gran avance para la historia de la bicicleta, esta seguía siendo muy pesada para el conductor.
Velocípedo de Kirkpatrick MacMillan

Velocípedo de Kirkpatrick MacMillan.

1860
Continuando a lo largo del tiempo, en 1869, Thomas McCall, comienza a fabricar el modelo de MacMilan. Existen dudas sobre si realmente fue el herrero escocés quien ideó esta invención, ya que no quedan pruebas de diseños anteriores a los 60. Solo nueve años antes, es acuñado oficialmente el término 'bicicleta' gracias al francés Michaux. Ya en la década de los 60, aparece el nombre de Pierre Lallement, fabricante de carritos para bebés, que patenta la primera bicicleta a pedales. Este velocípedo se popularizó como bone shaker (agitahuesos), por su incomodidad al pasear por las calles empedradas de la época.
Velocípedo Bone Shaker de Pierre Lallement.

Velocípedo Bone Shaker de Pierre Lallement.

 
Planos del velocípedo Bone Shaker de Pierre Lallement.

Planos del velocípedo Bone Shaker de Pierre Lallement.

1870
Diez años después de la patente de Pierre Lallement, en 1870, comienzan a fabricarse las bicicletas de rueda alta, más cómodas que las anteriores, pero difíciles de utilizar. Este avance es posible gracias a los progreso en el sector metalúrgico. El modelo más popular, y caro, es la Ariel, de James Starley.
1880
En 1880, consiguen corregir el peligro de caída que tenían los anteriores modelos y surgen las llamadas "bicicletas de seguridad". Estas bicicletas son ya muy similares a las actuales. En esta década destacan J.K. Starley con su modelo la Rover, John Dunlop por ser el inventor de las ruedas neumáticas, que aportan más comodidad, e Isaac R. Johnson por patentar la primera bicicleta plegable.
La Rover, modelo de bicicleta de J.K Starley.

La Rover, modelo de bicicleta de J.K Starley.

1890
Es a partir de la última década del siglo que el concepto de "bicicleta" se consolida y cambia el modelo de producción. Las bicicletas se empiezan a producir en masa, llegan a todos los estratos de la población, especialmente al sector femenino, que las convierten en un símbolo de libertad.
Cita de la activista Susan B. Anthony.

La historia de la mujer y la bicicleta

La historia de la mujer y la bicicleta: Susan B. Anthony, "creo que la bicicleta ha hecho más por la emancipación de la mujer que cualquier otra cosa en el mundo". ¿Tenía razón la activista Susan B. Anthony?
Historia de la mujer y la bicicleta: Cita de la activista Susan B. Anthony.

Cita de la activista Susan B. Anthony.

 
PIONERAS EN UN MUNDO DE HOMBRES
Los velocípedos eran considerados un producto para hombres, pero poco a poco las mujeres de las clases altas comenzaron a utilizarlos. Era un invento que permitía a las mujeres desplazarse con libertad, por lo que las liberaba de estar constantemente vigiladas por un acompañante, ej. familiares, marido o incluso los conductores de los carruajes.
"Cada vez que veo una a una mujer en una bicicleta me alegro, porque es la imagen de la libertad" es otra de las grandes frases de la activista Susan B. Anthony. Ella se alegraba pero, ¿la sociedad?
Las primeras pedaladas no fueron fáciles. Aquellas primeras mujeres que empezaron a pedalear eran objeto de burla, malas miradas e incluso, agresiones.
POPULARIZACIÓN DE LA BICICLETA Y SUS CONSECUENCIAS
Poco a poco la bicicleta se popularizó y redujo su coste, lo que permitía el acceso al resto de los estratos de la sociedad. El número de mujeres ciclista aumentó, pero los juicios morales no disminuyeron. La bicicleta seguía siendo un invento de y para hombres. Aparecieron artículos médicos sobre las enfermedades asociadas al ciclismo, argumentos que avisaban de que el uso de este invento en mujeres provocaba abortos y esterilidad e, incluso, excitación sexual. Pero las ciclistas no dejaron de pedalear. La máquina de la libertad, que así apodaron estas mujeres, estaba permitiendo que la mujer dejase de estar sometida en el hogar familiar.
LA MÁQUINA DE LA LIBERTAD
Historia de la mujer y la bicicleta: Amelia Bloomer vestida con pantalones bombachos (bloomers).

Amelia Bloomer vestida con pantalones bombachos (bloomers).

  La imagen femenina estaba sufriendo un evidente cambio, y como consecuencia, también la moda. Los trajes victorianos no eran cómodos para pedalear, ni tampoco el corsé, por lo que nació la necesidad de crear nuevas prendas como los bloomers, una invención popularizada por Amelia Bloomer. Amelia Bloomer fue una incansable defensora de los derechos de las mujeres que, desde su revista, animó a todas las ciclistas a utilizar estos pantalones bombachos ya que eran más cómodos para pedalear. Bloomer impulsó un cambio que supuso una victoria en la historia de la mujer por la lucha de la igualdad.  
Cuando la mujer no podía acceder a la educación superior, ni tenía derecho a votar, las ciclistas con bombachos pedaleaba en la buena dirección.
Mariano Catalán sobre el primer prototipo de velocípedo de la historia de España.

Joaquín Costa y Mariano Catalán: Historia de la bicicleta

Joaquín Costa y Mariano Catalán son, injustamente, dos figuras poco reconocidas en la historia de la bicicleta en España. Dos oscenses que introdujeron el primer prototipo de bicicleta y posibilitaron las primeras pedaladas en nuestro territorio.
Mariano Catalán sobre el primer prototipo de velocípedo de la historia de España.

Mariano Catalán sobre el primer prototipo de velocípedo de la historia de España.

  Gracias a la curiosidad de Joaquín Costa y la valentía de Mariano Catalán, podemos considerar Huesca como la cuna de la historia de la bicicleta en España. El oscense Joaquín Costa, becado por la Diputación de Huesca en 1867, tomó rumbo hacia la Exposición Internacional de París. Costa debía tomar nota sobre los avances agrícolas, pero no pudo evitar fijarse en el velocípedo de Pierre y Ernest Michaux.
LA LLEGADA DEL BOCETO A HUESCA
Como cuenta el libro de Vicente Cajal, 'Un Oscense', Joaquín Costa plasmó en un papel de fumar el boceto de aquel velocípedo que tanto le había impresionado y lo mandó rápidamente por correo a Huesca. Aquel papel de fumar que transportaba la idea de la que sería la primera bicicleta de la historia en España, fue recibido por el herrero Mariano Catalán en el Coso, ciudad altoaragonesa de Huesca.
PRIMER INTENTO DE MARIANO CATALÁN
El dibujo de Joaquín Costa cobró vida en 1867 en el taller de Mariano Catalán. El primer prototipo de la historia de la bicicleta en España acababa de ser creado. Catalán no solo construyó un armatroste de 30 kilos con piezas de madera en pleno siglo XIX, si no que también se atrevió a probarlo. Por razones de la época, las primeras pedaladas fueron a escondidas, en la antigua plaza de toros del pueblo, para evitar burlas y malas miradas. En estas primeras pedaladas el criado empujaba al altoaragonés mientras que este intentaba mantener el equilibrio con poco éxito. Tras varios intentos, Mariano Catalán, hacía historia.
SEGUNDO INTENTO: EL ÉXITO
Tras un año de trabajo, Catalán creó una nueva bicicleta, esta vez de hierro, con la que se aventuró de la mano de Gregorio Barro a recorrer 70 km hasta Zaragoza, convirtiéndose en la primera marcha cicloturista dentro de las fronteras españolas.
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